Tratamiento residencial de las adicciones en León
Somos un establecimiento residencial con modelo ayuda mutua. Atendemos a mujeres mayores de edad. Si estás buscando ayuda para alguien —o para ti—, escríbenos: contestamos y te explicamos cómo es el ingreso, sin compromiso.
Un día aquí tiene forma, y está escrito
El tratamiento es residencial: la persona vive en el centro durante el tiempo que dure su programa, con un horario fijo que se cumple todos los días y que está a la vista dentro de la casa.
La jornada se organiza en cuatro cosas que se repiten: las actividades del grupo, el trabajo individual, las tareas de la casa y el tiempo de familia. Cada persona tiene un plan de tratamiento propio que se revisa periódicamente, y todo lo que se hace en el día queda registrado.
Trabajamos con un modelo de ayuda mutua, sostenido por personas que vivieron la adicción y hoy acompañan a quien empieza. El ingreso incluye aliment
- Horario fijo, a la vista dentro de la casa
- Plan de tratamiento individual que se revisa
- Alimentación con menú avalado
- Control de los medicamentos indicados
Los datos de este centro
Lo mismo que aparece en su ficha del directorio, sacado de las mismas columnas. Ni calificaciones ni cuánta gente hay internada: eso no se publica.
Cómo se ingresa
Cuatro pasos, en este orden y sin saltarse ninguno.
Nos escribes
Por teléfono, WhatsApp o el formulario. Te explicamos cómo trabajamos y cuánto cuesta.
Valoración
Presencial. Se revisa el estado de salud y se decide si este es el lugar adecuado.
Consentimiento
La persona firma su ingreso voluntario y se abre su expediente clínico.
Ingreso
Se asigna lugar, se entrega el reglamento y se define el calendario de visitas.
Lo que le tenemos que respetar a quien ingresa
Aquí no vas a encontrar testimonios. Inventar el testimonio de alguien que estuvo internado por adicciones sería inventar a un paciente, y un testimonio real expone a quien lo dio. En su lugar están los derechos que la norma le reconoce a cualquiera que entra a un centro como este —los de aquí y los de todos—, para que puedas exigirlos donde sea que lleves a tu familiar.
Entrar y permanecer aquí es una decisión de la persona, que consta por escrito en su consentimiento informado.
Sin golpes, sin castigos físicos, sin aislamiento como castigo y sin trabajos forzados. Ningún «método» justifica lo contrario.
Su expediente es confidencial. No se comparte información con terceros sin su autorización, salvo lo que la ley obligue.
Tiene derecho a saber en qué consiste su tratamiento, cuánto cuesta y qué incluye, antes de aceptarlo.
Puede recibir visitas y comunicarse con la familia responsable en los días y horarios establecidos.
Puede presentar una queja dentro del centro, y también ante la autoridad sanitaria de su entidad y ante Derechos Humanos.
Lo que más nos preguntan
¿Cuánto cuesta?
¿Hay lugar ahora mismo?
¿Puedo conocer el lugar antes de decidir?
Si estás decidiendo hoy, escríbenos hoy
No necesitamos que nos cuentes nada delicado por escrito. Con tu nombre y un teléfono basta para llamarte y explicarte cómo es todo.